DAI Gurren Dan

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 Historia interactiva

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Kamina
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Hoja de personaje
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MensajeTema: Historia interactiva   Vie Ene 25, 2008 7:49 pm

Llevaba ya esperando en el frió banco de metal del metro aproximadamente media hora, pero lo cierto era que no siquiera quería comprobarlo para no enfadarse aún más. Simplemente cada cinco minutos aproximadamente levantaba la vista para ver el letrero luminoso con con letras rojas anunciaba: Metro de Madrid.
El andén 2 de la línea 6 estaba prácticamente desierto y eso era raro en una parada como avenida de América, aun que habia que tener en cuenta la eximente de la hora, y es que las doce de la noche habian pasado como un cuarto de hora atrás, justo cuando pasaba el metro por el andén 1. Maldición.
Estaba completamente solo a excepción de un viejo que luchaba por mantenerse despierto al final del andén de color grisáceo. Los faros que iluminaban esa parte no dejaban de pestañear asi que tampoco se pudo fijar bien en los rasgos del personaje. Al fin y al cabo que más da?
Steven, de pelo corto y rubio que había venido a Madrid para pasar un año de Erasmus y que estudiaba medicina podía volver a concentrarse en el libro que tenía ante las manos, una antigua edición que había comprado en una tienda de libros de segunda mano situada en Alfonso X, de las obras completas de Shakespeare. Ahora la lectura se la ocupaba por entero la historia de Hamlet:
Polonio:... y cuidate Laertes de aquellos que como polluelos sin plumas recién salidos del cascarón dicen ser tus amigos...

Un ruido seco, como de un golpe interrumpió el discurso de Polonio, o más bien, la lectura de Steven.
Al ruido inicial le siguió una serie de gritos y algarabías, al cabo de unos segundos cuatro tipos aparecieron en el andén, iban vestidos con cazadoras negras de forro naranja y botas con punta metálica, la mayoría de ellos tenían la cabeza rapada (digo la mayoría por que solo había uno, de hecho, el más bajito, que todavía conservaba algo de pelo) de hecho, uno de ellos tenía un extraño tatuaje en la cabeza calva.
Los cuatro personajes se conducían al estlo ebrio e inmediatamente le dieron mala espina a Steven. Lo cierto es que no se atrevió a irse más lejos por el miedo de que se fijaran en el. Todavía quedaban 10 minutos para que llegara el metro...

-He tu moro mierda!- exclamó el hombre del tatuaje.
Steven levantó la mirada casi con pavor, y vio k se referían al extraño hombre del fondo del andén.
Los demás personajes siguieron gritando cosas al personaje que ahora que Steven se fijaba llevaba una gabardina un poco raída por los bajos.
Que hago? se preguntó Steven, el sistema para dar la alarma apenas estaba a cinco metros de el, pero claro, a esta hora quien demonios iba a estar para escucharlo? Los pantalones vaqueros azul claro empezaron a mojarsele por dentro por el sudor al igual que su camiseta roja.
Debía tomar una decisión, pero cual? estaba claro que el no podría hacer nada contra los cuatro tipejos? pero... eso es excusa para no hacer nada? y la sangre? habria mucha? realmente sería como en las películas? por dios, k hacer?

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Nimh

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MensajeTema: Re: Historia interactiva   Vie Ene 25, 2008 8:41 pm

Los cuatro tipos empezaron a acercarse al viejo, sus pasos tronaban en la estación vacía como tambores de guerra, y el eco de sus risas siniestras le pesaba a Steven por dentro como una losa. Sin atreverse a mover un músculo, observó por el rabillo del ojo cómo uno de ellos se sacaba una barra de hierro de debajo de la chupa, al tiempo que otro se desenrrollaba una gruesa cadena de la cintura. El tercero optó por reventar el culo de la litrona que llevaba contra la pared y pasó a esgrimirla de forma amenazadora, mientras que el tercero se conformó con hacer crujir sus nudillos una y otra vez.

“Mierda, mierda, mierda… esto se está poniendo muy feo… son demasiados… ¿Y si echo a correr e intento pedir ayuda? Pero… ¿y si me alcanzan antes de que pueda encontrar a alguien? Y además, ¿quién coño me iba a ayudar contra estos salvajes? Si yo mismo me estoy meando encima… ¡Joder! ¿Pero es que no vas a hacer nada, viejo? ¡Levántate y corre, coño, corre!”

El corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho, pero estaba paralizado. Le horrorizaba la idea de contemplar aquello, pero no tenía fuerzas ni para apartar la mirada.

Los tipos llegaron al banco del viejo. El que parecía ser el jefe, le lanzó una patada mientras le espetaba: “¡Eh, tú! ¿Estás sordo o qué? ¡Levántate, basura!”. Estaba claro que pensaban divertirse un buen rato antes de que llegase el metro. Pero el viejo no reaccionó. Con rabia, el jefe de los cabezas rapadas le agarró por las solapas y lo puso de pie. “¡Te vamos a quitar esa chulería que tienes, mamón!”. Y con esas palabras, levantó el brazo y descargó la barra de hierro contra el hombre.

Steve sólo vió un silencioso borrón de movimiento, y un segundo después, la barra caía en el andén opuesto de la estación, a unos diez metros de distancia, tintineando mientras rebotaba varios metros más antes de detenerse. El tipo se miró la mano vacía con incredulidad, mientras exclamaba “Pero qué coño…”

El viejo, que no se había movido ni un milímetro, lentamente levantó los brazos… y en el breve instante que dura un parpadeo, los cuatro tipos estaban en el suelo, tendidos con brazos y piernas en ángulos extraños, como muñecos de trapo arrojados por un niño.

Las manos de Steve aferraban el libro con tanta fuerza como si de su propia vida se tratase, mientras intentaba digerir la escena. ¿Quién cojones era ese tío? Desde luego, no era un mendigo, al menos no un mendigo corriente. ¿Y qué demonios les había hecho a esos cuatro? Ni siquiera le había dado tiempo de verlo… De pronto, le asaltó un pensamiento: si antes le habían aterrado los cabezas rapadas, ahora quien le infundía pánico era aquel hombre… “Dios mío, ¿me habrá visto? Joder Steve, no te muevas, ni respires coño, ¡házte invisible!”. Y diciéndose esto a sí mismo, cerró los ojos con fuerza, intentando hacer desaparecer la estación, y todo lo que contenía, de su vida.
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Kamina
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MensajeTema: Re: Historia interactiva   Vie Ene 25, 2008 9:05 pm

Cuando volvió a abrir los ojos se encontró en un pareje desconocido, solo había blanca arena alrededor, pero no obstante le recordaba a algo... el chico pronto empezó a sentir un enorme mareo y no pudo parar de vomitar.
Cuando terminó de echar todo lo que antes contenía su estómago se dio cuenta de que el dolor de cabeza ahí seguía, persistente, como si alguien tocase tambores en su cerebro.
-Pero que demonios?
El viento salado del mar le resultó agradable ya que un duro sol bañaba toda aquella extensión, se puso a mirar a su alrededor mientras se preguntaba que demonios había pasado con el viejo y con los nazis aquellos.
Xk no se había levantado?
xk era tan cobarde?
ese hombre podría haber muerto....
debería de haber hecho algo.
Sus pensamientos pararon cuando vió un chiriguito, estaba construido con maderas antiguas y casi parecía llevar siglos alli, a pesar de todo no parecía a primera vista que se fuera a derrumbar.
De pronto notó que algo tapaba el sol y le hacía sombra, se dio la vuelta, y vió una botella de Cacique de unos 7 metros de altura. Steven se quedó sin habla, literalmente, no podría haber articulado palabra ni aunk su vida le fuera en ello.
Pronto empezó a encontrarse peor, el dolor de cabeza se hacía mas agudo si cabe y el mareo volvió con una fuerza implacable, cada vez veía la arena más cerca. Se estaba cayendo? la arena se seguía acercando, hasta que su natiz se dió de lleno con el suelo de la estación.
El sonido de unos zapatos le hizo levantar la mirada cansada, vió a un hombre, era de color, coño, si se parecía a Morgan Freeman! pero no, no lo era, solo era el tipo del final del andén. Espera, era solo el tipo del final del andén que había machacado a cuatro nazis...
-Levantate hijo- dijo el hombre con voz cordial.
Vestía ropas de vagabundo y su aroma no era major, pero algo en su tono de voz eliminaba todo eso y daba la apariencia de alguien en quien se puede confiar.
El hombre de oscura piel le tendió la mano.
- Vamos chico levanta, acabas de llegar a un nuevo mundo. Acabas de descubrir la magia.
Todavía tambaleandose y prestando poca atención a lo que decía el curiosísimo personaje debido al dolor que emanaba de su nariz chorreante, se levantó. Mientras se ponía en pie ayudado por la mano del extraño vió en frente de el, al otro lado del andén un cartel de publicidad, en el se veía una playa tranquila con un chiringuito y al lado una botella de cacique .
El chico sentía tantas ganas de correr como de qudarse con el desconocido.
-Bienvenido a la magia le decía mientras se levantaba.

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Simon_Lagann

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MensajeTema: Re: Historia interactiva   Mar Feb 05, 2008 4:20 am

Steven despertó, abrio los ojos y, jadeante, contemplo donde estaba, en su habitación, con su mullida cama y la luz reflejada en el sol que traspasa las ventanas, tenia las manos sudorosas, habia tenido una horrible pesadilla, pero, ¿y si fue real?, todo lo que vivió en el metro y en el chiringuito era tan real, se levantó, se coloco sus zapatillas de algodon, y se fue directo al baño, allí, se vio reflejado en el espejo, y pudo abservar que no todo era igual, algo habia cambiado en el, un matiz oscuro se reflejaba de su espejo, giró el antiguo grifo, coloco las manos en forma de cuenco, contuvo todo el agua que pudo y se despejó al cara, pero sufrio un enorme dolor de estomago, como si el estomago estuviera del reves e inmediatamente abrio la tapa del water y vomito.
Al rato se despejó, se cambió de ropa y salio de su casa por la puerta de madera de color rojizo, empezo a andar por las calles, la gente se amontonaba por la calle de donoso cortes, allí observo al dueño, que siempre le saludaba cuando iba al trabajo, pero ahora todo era distinto, sentia como si al gente fueran meras hormigas que se conglomeran intentando huir de un destino que no pueden evitar, sentia como si fuera desplazado de todos sus sentimientos, y le recorria un intenso hormigueo en todo su cuerpo.
Steven siguio andando hasta el metro, bajó adonde el habia soñado y vio un cordon de policia y los cuatro punks muertos en posiciones horribles que una persona no podria hacer.
-¿Pero qué cojones ha pasado aquí? -se pregunto Steven.
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Jerym

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MensajeTema: Re: Historia interactiva   Miér Feb 06, 2008 2:23 am

Casi esperaba encontrarse con aquello. No se sorprendio demasiado de encontrar a aquellos chicos como los habia visto la ultima vez. Para lo q no estaba preparado era para ver, lo q habia formado en el otro anden.
Justo enfrente de los cuatro cuerpos, al otro lado de la via, yacian esparcidos, desmembrados e inertes los restos de lo que parecian ser una docena de personas mas.
No habia palabras para describir el horror de aquella escena. De no ser por que ya habia echado todo lo que tenia q echar en la taza del water se habria doblado sobre si mismo y habria puesto perdidas sus zapatillas de algodon.
La policia no daba a basto conteniendo a la gente, tapando los restos, tomando declaraciones y sacando fotos.
Steven se dio la vuelta, temblando, mientras una mujer que, como él, iba a coger el metro se topo con aquella dantesca escena y ahogando un grito se desmayo. El muchacho no hizo el menor caso, mientras fuera, la gente q habia sacaba a la mujer de alli y murmuraba asustada y confusa, en su cabeza escuchaba sus latidos como martillos sobre el inmenso yunque de la creacion.

Salio de alli arrastrando los pies, con cara de zombie y temblandole el labio. Se refugio en un portal y tomo aire mientras se pretaba con fuerza el pecho para calmar su angustia.
¿Que cojones estaba pasando?
Recordo q todo habia empezado aquella mañana... que estaba leyendo en el metro... que aparecieron aquellos tipos... que fueron hacia aquel otro tipo... luego si...s... creo q salieron despedidos... pero... ¿pero q me pasa?
-Yo lo he visto todo-
Steven giro la cabeza lentamente hacia abajo. Una figura pequeña, encogida, cubierta por una manta del Samur temblaba sin control mientras no dejaba de repetir lo mismo una y otra vez:
-Yo lo he visto todo.-
El muchacho sintio escalofrios. Se agacho y comprobo que se trataba de una joven, de mas o menos su misma edad, tenia los ojos pintados de negro con un grueso lapiz, pero las lagrimas habian arrasado aquel rostro tembloroso. Tenia el pelo oscuro, un oscuro q contrastaba con una piel extremadamente blanca y unos ojos azules electricos.
-¿Que has visto?- le pregunto Steven.
La muchacha callo de pronto pero permanecio con los ojos mirando al infinito.
Steven sentia la necesidad imperiosa de saber, necesitaba saber. Aquello era muy serio. Él sabia lo que le habia pasado a los cuatro muchachos, pero lo otro, lo otro era mucho peor.
De pronto una palabra se hizo eco en medio de la atribulada, confusa y asustada mente de Steven.
MAGIA.
-Dime q has visto.- le dijo el muchacho cogiendola por el hombro y apretando mas de lo q el creia.
La chica giro la cabeza y miro asustada a los ojos al muchacho.
Estaba asustada, muy asustada. Habia visto cosas terribles. Pero estaba aun mas asustada por otros motivos.
Abrio la boca y muy despacio, como asintiendo, cogio fuerzas para hablar.
-¿Eres Steven?-
Ante aquello, el muchacho no podia sino cagarse de miedo. Tentado estuvo de salir corriendo pues ya se imaginaba, q aquello tendria mucho q ver con el. Por un momento se imagino procesado por todos los asesinatos q se habian cometido en el anden, q eran muchos mas de los que él creia, y no pudo sino tambalear su mente y su razon.
Pero consiguio, despues de no mas de un titubeo, arrodillarse junto a aquella chica y asentir levemente.
La muchacha tambien digirio aquella respuesta de modo similar, y de eso si se dio cuenta Steven.
-Él me dijo q vendrias. Y q debia contarte lo q iba a ver. Qe no me preocupara. Qiban a ser tiempos duros. Y que ambos nos necesitabamos para sobrevivir a este mundo y a la guerra.-
Steven se mordio el labio. La chica hacia grandes esfuerzos por recordar y aunque multitud de preguntas se agolpaban en su cabeza con cada palabra q ella decia, se callo y espero a q ella terminara.
-Bajaba por esas escaleras, iba a la facultad. Y en la estacion estaban esos chicos. Tirados por el suelo. Eran como muñecos.
Queria huir. Llamar a alguien. Pero no pude, tenia los pies pegados en el suelo. Y cuando quise gritar le vi a él.
Era como una aparicion. Sus ojos me clavaron al suelo y me impidieron decir nada. Yo comprendi q el era el responsable de lo que les habia pasado a aquellos chicos pero.. no pude moverme. Se acerco a mi y se me cayeron los libros al suelo.
Me dijo q no me preocupara, q el destino me habia traido alli. Q iban a pasar cosas terribles.
Continuo hablando del dia del juicio y del infiern y de magia y de guerras, una guerra q estaba por llegar.
Y luego se callo y me señalo al anden con la cabeza.
En ese momento senti q podia huir y pense en correr, pero no lo hice.-
-¿por que?- pregunto Steven mordiendose el labio.
La chica pestañeo y dudo un momento pero enseguida respondio.
-Vas a creer q estoy loca pero sentia q las cosas q decia eran ciertas. Q era mejor hacerle caso. No se muy bien pq no corri y le deje alli pero paso q no lo hice. Me quede.
El tren llego y dejo gente en el otro anden. Nadie se bajo en el que estaba de nuestro lado. Yo miraba el tren, miraba a la gente. Sabia q él me miraba a mi, sentia q me examinaba, como si pudiera leer dentro de mi. Pero de algun modo sentia como si me conociera de toda la vida. Le senti cerca. Como un amigo. Y sentia q debia mirar lo q iba a pasar.-
En este punto se paro. Steven penso un momento como se sintio cuando soño con aquel tipo en la playa. No entendio mucho de lo q le dijo pero si recordaba haber sentido algo similar a lo q aquella chica describia.
Paso un minuto, en el q ninguno dijo nada hasta q Steven dijo:
-Por favor, continua.-
Ella asintio, parecia mucho mas relajada y tranquila, pero el miedo, se hacia mas intenso a cada palabra q decia.
-El tren llego. La gente se bajo, debia ser unoas diez o doce personas, personas normales. Incluso habia varios niños. Se bajaron y el tren se fue al poco. No era en eso en lo que me tenia q fijar.-
-¿En q entonces?-
-En un hombre. Un hombre rubio, con gafas de sol y que vestia una larga gabardina de cuero. Q bajo las escaleras y... mato a todos.-
-¿Los mato? ¿Como?-
-Los... hizo explotar. No se muy bien como. Eso fue lo que paso. Yo comence a gritar pero no se detuvo... -
Steven recordo la escena q acababa de ver y entendio q la muchacha no pudiera seguir relatando. Pero necesitaba saber mas. Sentia q aquella chica habia visto todo eso para algo.
-Luego. El hombre se giro hacia nosotros. Avanzo hasta la via y comenzo a pasearse por el borde con una expresion invariable y fria.
Él me dijo q no tuviera miedo q era como un lobo acechando a una presa. Pero q con él alli no le haria nada.
Me dijo q le mirara y le mire. Se acerco y me dijo q la policia llegaria en poco tiempo. Me dijo q si decia lo que habia ocurrido me encerrarian. Y acabaria muerta. Le crei.
Me dijo, q un muchacho joven me preguntaria, su nombre era Steven, y debia contarle lo que habia pasado.-
Steven penso en todo lo que le habia dicho.
-Te creo. Creo, q deberia irme. Siento mucho q hayas pasado por algo asi. Yo tambien estoy asustado.-
-Tambien me dijo. Q con ese chico estaria segura.-
Steven alzo una ceja.
-¿Como?-
La chica se incorporo todavia tapada con la manta que dejaba entrever un vestido completamente negro. Debia de ser una de esas goticas, punk, pijaoscura o como se llamaran.
-Va a pasar algo. He visto cosas increibles, cosas q no son normales. No se cual es mi papel en todo esto pero, quiero estar segura. Asi q te voy a seguir a donde sea q vayas. Sé, q contigo todo ira bien.-
Steven, abrio los ojos como platos. De ninguna manera. ¿O si? ¿gente despedazada? ¿Un mago negro? ¿Un rubio con gabardina q hace explotar a gente? ¿Una chica en su casa?
¿MAGIA?


Dos horas despues, un hombre paso por el cordon policial, llevaba una gabardina y el pelo rubio ademas de unas gafas de sol. Presento sus credenciales y los agentes le dejaron echar un vistazo a los cuerpos de los cuatro chicos. Pero lo que aquel hombre queria, no era examinar los cadaveres. Era echar un vistazo a los libros de 1º de periodismo que habian esparcidos por la escena. Cogio uno y leyo algo que habia escrito con pilot morado y una letra estilisima.
Laura Urias Escribano. 1ºB
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Kamina
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Hoja de personaje
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MensajeTema: Re: Historia interactiva   Sáb Feb 16, 2008 1:25 am

-Si, señor- dijo de nuevo la voz con tono serio- ya estamos siguiendo la pista, parece que hubo otro elemento implicado. Si, señor. Nos haremos cargo.- dijo justo antes de cerrar su móvil.
Christian Donovan llevaba doce años en la profesión. Su trabajo? encontrar a las alimañas y SDR que andan sueltos por el mundo.
No es un trabajo cualquiera.
Después de salir de la boca de metro por la calle princesa se dirigió a un ford 260 de color negro que había aparcado cerca, abrió la puerta y se metió. Olía a lo mismo que su gabardina, olía a años, a experiencia, a miles de recuerdos y escenas compartidas, a sangre y muerte. Era justo lo que su trabajo pedía.
Mientras metia la llave en el contacto abrió su Nokia 6600 y marcó cierto numero.
-Hola cariño. No, no creo que llegue para comer. Si, me ha vuelto a surgir algo. Dile a Steve que se ponga a estudiar después de comer. Yo a ti también.
Un policía le hizo cierta seña al verle hablando por el móvil y conduciendo, Christian le correspondió con otra seña, levantó su dedo anular.
Ante todo hay que ser respetuoso.
No tardaría nada en llegar desde donde estaba hasta ciudad universitaria y si no le fallaba la memoria, ciencias de la información estaba en la avenida complutense, apretó más el pedal del acelerador. No quería llegar demasiado tarde a casa.






Magia, si, debía de ser eso. O desde luego mucha suerte. Pasado el susto inicial y una vez que se pusieron a andar por la calle sin saber muy bien a donde Steven empezó a darse cuenta de lo buenísima que estaba la chica, no es que a el le fueran aquel tipo de chicas, pero lo cierto es que vista tan de cerca...
-Po... podríamos ir a mi casa.- consiguió pronunciar Steven sin que le apareciera una sonrisa en la cara.
-A tu casa?- preguntó poniendo una cara de duda que realzaba todavía más sus carnosos labios.
-Lo digo, para poder hablar de esto de una forma normal- tragó saliva- vivo cerca, en un piso compartido.
-Hentai!- dijo ella divertida.
-Eso significa que si? -preguntó Steven completamente extrañado
La chica asintió con la cabeza un par de veces y le dijo:
-Pero no te vayas a pensar cosas raras eh?

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